Relato inspirado por el cuadro Eleven AM, pintado en 1926 por Edward Hopper.
¡Joder! Por fin descorre las cortinas de la ventana. Llevo tres putos días esperando sin dormir. Ya he perdido la cuenta de las tazas de café y las anfetaminas que llevo en el cuerpo.
A través de la mirilla telescópica del rifle parece más joven que en las fotos que me hizo llegar el cliente. Apenas es una niña, aunque se dedique al oficio más antiguo.
Nunca pregunto los motivos cuando acepto un trabajo, pero reconozco que este encargo despierta mi curiosidad ¿Por qué quieren eliminarla? ¿Se habrá ido de la lengua? No me extrañaría, con semejante profesión.
Bien. Se sienta en ese bonito sillón azul turquesa ¿O es verde? No sé. Totalmente desnuda frente a la ventana, abierta de par en par. Sin pudor.
Parece pensativa, mirando a nada a través del cristal. Piel blanca desconchada por los moratones que se gana con el sudor de su frente.
Su frente. Eso es. Ya la tengo a tiro. Coloco entre ceja y ceja el punto rojo del láser. Un blanco perfecto.
Tomo aire, aguanto unos segundos la respiración y ahora eres tú quien decide el destino de esta chica. Si quieres que este relato acabe como tiene que acabar pasa al párrafo titulado Un trabajo bien hecho. Si, por el contrario, prefieres los finales felices, salta directamente al último párrafo, titulado El tiro por la culata.
Un trabajo bien hecho
Sólo falta apretar el gatillo, pero no puedo. Algo me paraliza. Veo como levanta la cabeza y se queda observándome. Coge el punto rojo con los dedos y lo coloca sobre su pecho.
- Hazlo. Ahora sí - leo en sus labios.
Ya puedo moverme otra vez y hago lo que mejor sé hacer: le rompo el corazón.
El tiro por la culata
Por más que intento apretar el gatillo no puedo hacerlo. Tengo las manos paralizadas.
Se levanta del sillón y se queda observándome ¡Aún tiene el punto rojo del láser entre sus cejas! ¡No puede ser!
Me sonríe y noto descender mi temperatura corporal bruscamente. Alza la mano derecha y me apunta con ella como si fuera una pistola. Lo último que veo son sus labios diciendo ¡Bang!
JuanJo González

Muy bueno, sobre todo el juego final
ResponderEliminarChulo!!!!
ResponderEliminarGracias, chumachos!!!
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