HEROICAS MAÑANAS
Me levanto, no los encuentro, nunca encuentro nada.
Empiezo a restregarme los ojos. Esta noche he debido de llenar muchos sacos de sueño, cuando los cierro siempre queda en el borde una legaña, hoy tengo un montón.
Sigo buscando, no los encuentro, ni tampoco mi pantalón, ni mis calcetines.
En la cama con el culo al aire exhorto a las fuerzas superiores y grito ¡¡Mama!!
Aparece en la puerta con el pelo revuelto en una aureola de colores rojizos, una bonita sonrisa y su chándal verde pistacho.
Me levanta al vuelo, y en un giro de molécula me planta los calzoncillos, encuentra los pantalones y me calza los calcetines que además son los rojos.
Vuelo hacia la cocina encima de sus verdes brazos, donde están humeando las pociones mágicas de la mañana. ¡¡Que ricas!!