Cuando llega el silencio, se ordenan y aparecen estas historias.

Cuando llega el silencio, se ordenan y aparecen estas historias.

miércoles, 12 de junio de 2019

Escribir para...



Escribir para despejar los caminos de la inspiración, para descubrir los sentimientos escondidos en el desván de las palabras olvidadas.
Escribir sin objetivo, sin propósito, sin expectativas, simplemente por un deseo profundo de ir más allá de mi misma. 

Escribir para andar el sendero de los viajes soñados, compartiendo camino con aquellos peregrinos que también poseen un anhelo en el corazón.
Escribir para soñar y en otro tiempo despertar.

Maribel Ayala

Una profesión


La misión
Unos y otros le cuentan historias: reales, inventadas, inverosímiles y hasta, fantásticas. Pero él posee el don de transformar todas esas historias, para que el resultado final sea el requerido y cumplir así con la misión para la que fue llamado.

Maribel Ayala

miércoles, 5 de junio de 2019


LA EJECUTIVA ASESINADA

La señorita Soledad Cuesta Arriba, ejecutiva de una gran empresa de publicidad, ha sido asesinada en su despacho. El lunes por la mañana la encontró el encargado de mantenimiento. Estaba sentada en su sillón, frente a la mesa con la cabeza encima de unos papeles. Presentaba una herida de bala producida por un disparo a corta distancia, con un revolver de calibre 38, según dictaminó el forense Modesto Bello Blanco quien también dijo que la muerte se produjo entre las 17 y las 20 horas del viernes.

La Comisaria Salvadora de los Ángeles Abadía y el Inspector Armando Guerra Segura se han hecho cargo de la investigación.

- Vi a Soledad por última vez el viernes antes de irme a comer y me comentó que la llamará al teléfono de su despacho si quería algo, porque el móvil se lo estaban arreglando; - declaró Blanca Rojo Laverde, la contable.

- Estuvimos reunidos en su despacho la tarde del viernes para tratar sobre la campaña publicitaria de una nueva línea de cosméticos. Sobre las ocho recibió un WhatsApp, dijo que debía irse, pero podríamos continuar el lunes a primera hora. Aproveche y también me fui, - relató León Berrido Torrente, el jefe de márquetin -.

- El viernes por la mañana me llamó la señorita Soledad para pedirme que llevará su teléfono móvil a la tienda de telefonía situada en la esquina de esta misma calle. Así lo hice, y a la vuelta me volví a pasar por su despacho para entregarle el resguardo de recogida y decirla que no lo tendrían listo hasta el lunes por la tarde; - expuso Raúl Oreja Tapia, conserje de la empresa-.

Por último la señorita Amada de la Iglesia Mora, la recepcionista de la plata en la que estaba el despacho de la ejecutiva asesinada, manifestó:

- Yo la vi a las cuatro de la tarde cuando el jefe de márquetin entraba en su despacho, los viernes salgo a las seis y no la volví a ver ni me habló por teléfono.

Cuando terminaron de interrogar a los sospechosos el Inspector Guerra comentó a su jefa: “Todos parecen inocentes”. Sin embargo, la Comisaria De los Santos le contestó: “No, hay uno que ha matado a la ejecutiva”.

¿Quién mató a Soledad Cuesta Arriba?

Maribel Ayala