En el lugar más bello del mundo, a 11 de septiembre de 1888.
Estimado inspector jefe Abberline. Sé que le llegan muchas cartas como ésta, pero ninguna es igual a ésta. Nadie sabe cómo será asesinada la próxima prostituta. Yo sí.
La gente se pregunta por qué lo hago. Sencillo. Por necesidad. No sólo la mía, sino la de todos. Conmigo llega un tiempo nuevo, de luz y progreso. Y para alcanzar tales logros hay que realizar sacrificios.
Tal vez ahora, usted no sea consciente de mis palabras, ni las comparta. Pero yo he visto el futuro, uno mucho más hermoso que el que nos aguarda sin mi intervención.
Antes de despedirme, me gustaría agradecerle el tiempo que me ha dedicado.
Reciba un cordial saludo.
Desde el infierno.
Jack
JuanJo González
Que bueno!!! Me gusta como utilizas a personajes conocidos fuera de su contexto. Es chocante 👍🤗
ResponderEliminarBueno, en realidad el tema de las cartas de supuestos Jack el Destripador a la prensa y policía fue algo muy común durante el período que duraron los asesinatos de prostitutas en Whitechapel.
ResponderEliminar