Dias grises con viento de caracola, remolinos y huracanes rápidos como el sonido de una campana, majestuosas imágenes se agolpan en mi retina.
Destellos y reflejos dorados dan vida al mi imaginación, un león que se convierte en niños jugando, un majestuoso castillo con decenas de cúpulas.
Un remolino sin piedad hace romper en pedazos y descargar con furia una tempestad de granizo y lluvia, en unos minutos desaparece todo lo que mi imaginación creo.
desapareciendo en el del huracán.
Teresa Moreno.
Me gusta, Tere.
ResponderEliminarGracias Vicente.
Eliminar¡Muy chulo!
ResponderEliminarMes gusta mucho el león u el huracán, muy imaginativo.👍
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